La receta médica electrónica estará interconectada dentro de numerosos países europeos a partir de 2021, según se desprende de un informe del Tribunal de Cuentas europeo, en el que se asegura, que el historial clínico interoperable, por su parte, sí estará operativo ya en 2020.

Qué es la receta electrónica

La receta médica electrónica consiste en una modalidad de servicio digital cuya función es apoyar la asistencia sanitaria y agilizar igualmente el proceso de prescripción de medicamentos a los usuarios.

Gracias a esta, el facultativo puede emitir y transmitir prescripciones a través de medios electrónicos, basado en tecnologías de la comunicación y de la información, de manera automatizada.

Las órdenes de tratamiento quedan almacenadas en un repositorio de datos, al que posteriormente se accede para dispensar los medicamentos al paciente.

Actualmente la movilidad de los ciudadanos por todo el territorio nacional había hecho imprescindible la implantación de un sistema que posibilitara intercambiar la información guardada en una receta entre distintas autonomías.

Es por ello que la interoperabilidad de la receta digital garantiza una circulación eficaz y efectiva de la información, para asegurar la prestación farmacéutica en todo el territorio que abarca el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Cómo funciona la receta médica digital

A pesar de que puede haber ciertas diferencias, en función de la comunidad autónoma donde nos encontremos, el sistema de receta médica electrónica sigue un patrón general en todo el territorio nacional:

En el centro de salud

1. El paciente se identifica por medio de su TSI (tarjeta sanitaria). Igualmente, el médico también se identifica y se acredita electrónicamente.

2. A continuación se lleva a cabo la prescripción con base en el Nomenclátor (documento que contiene el código y la denominación de todos los medicamentos incluidos en el SNS), y se añade a la historia clínica electrónica del paciente.

3. Luego se genera la receta médica electrónica, validándose también la firma electrónica del facultativo. Todo queda almacenado en una base de datos de prescripción.

4. El doctor entregará al paciente una hoja de medicación en papel, con toda la información sobre cuándo y cómo debe tomar los medicamentos para seguir el tratamiento de manera correcta.

En la farmacia

1. El paciente acude a su farmacia habitual para retirar los medicamentos o productos sanitarios prescritos con su tarjeta sanitaria.

2. El farmacéutico hace la identificación automática de la persona y de todos sus datos introduciendo la TSI en el terminal de lectura. Hecho esto, accede a las prescripciones pendientes de dispensar.

3. El profesional farmacéutico registra de manera automática la dispensación en la oficina de farmacia con su firma electrónica, y entrega los productos al cliente.

Ventajas de la receta médica electrónica

El objetivo primordial de la implementación del sistema de intercambio de recetas electrónicas es el de facilitar al paciente el acceso a los medicamentos en cualquier lugar o localidad de España. Además, este sistema presenta una serie de ventajas importantes:

– Las personas que requieran una medicación continuada tienen la posibilidad de adquirirla directamente en la farmacia, sin tener que acudir con anterioridad al médico para que se la recete.

– Este tipo de receta está disponible para cualquier paciente, excepto para aquellos que siguen un tratamiento con medicinas que necesitan de un visado de la inspección médica, y que todavía están en proceso de implantación en determinadas zonas.

– El hecho de no tener que imprimir la receta supone un considerable ahorro, tanto en tinta como en papel, lo cual repercute positivamente en la conservación del medio ambiente.

Los ambulatorios están experimentando una mayor descongestión, debido a que se ha reducido drásticamente la cantidad de pacientes que acudían al centro de salud únicamente para recoger la receta en papel.

– Otro gran beneficio para los usuarios es el ahorro de tiempo y desplazamientos que conlleva el hecho de no tener que ir a la consulta del médico para que le recete las medicinas.

– Sabiendo cómo es el funcionamiento de la e-Receta, una de las mayores ventajas radica en un control más estricto de la cantidad de medicamentos que retira cada paciente.

– Se reducen, o incluso desaparecen, los errores derivados de la ilegibilidad de la letra en las recetas escritas a mano.

Ahora todas las indicaciones se recogen de manera automática. Además, no se pueden dispensar aquellos medicamentos que no coincidan con los prescritos por el profesional médico, ya que el sistema informático no deja terminar el proceso.

En suma, aunque la receta digital sea una invención sumamente práctica, no podemos olvidar la importancia de seguir siempre las indicaciones de nuestro médico. Debe evitarse, asimismo, caer en la automedicación, debido a los riesgos que esta práctica puede conllevar para nuestra salud.

Sin duda, después de conocer cómo funciona la receta médica electrónica, es gratificante ver que las nuevas tecnologías van introduciéndose en todos los ámbitos de nuestra vida, para hacerla más accesible y cómoda.