A lo largo de la historia de la humanidad ha existido la enfermedad y, con ella, el intento de remediarla, paliarla o curarla con diferentes técnicas médicas. Desde los egipcios hasta la actualidad han existido personas dedicadas con mayor o menor acierto al noble arte de la medicina.

A lo largo de los siglos han existido técnicas de todo tipo, eficaces o inútiles, dentro del ámbito de la salud para intentar curar a los pacientes.

Las 7 extrañas técnicas médicas del pasado

A veces relacionamos técnicas médicas extrañas con aparatos raros que se han usado a lo largo de la historia. Es cierto, y también se han usado todo tipo de tratamientos para “curar” o “mejorar” alguna enfermedad.

La mala sangre lo explicaba todo: la sangría

La sangría te sonará porque, además, es una técnica médica muy cinematográfica y se representa en muchas películas. Se cree que los egipcios y los sumerios ya la usaban, pero fueron los griegos los que la hicieron habitual.

Galeno e Hipócrates pensaban que el cuerpo humano estaba constituido de cuatro humores: la flema, la sangre, la bilis amarilla y la bilis negra. Y estos cuatro elementos debían estar en equilibrio para que la persona estuviera sana.

Cuando se creía que alguno de estos elementos se descompensaba aparecía la enfermedad. Si era a causa de un exceso de sangre, aplicaban sanguijuelas para eliminar el exceso y restablecer el equilibrio.

Esta técnica se mantuvo hasta el siglo XIX. Actualmente, se ha encontrado que la mordedura de estos gusanos tiene efecto sobre el organismo humano porque en su saliva hay anticoagulantes, vasodilatadores, anestésicos y antimicrobianos. Pero también pueden transmitir enfermedades muy graves como hepatitis B o VIH.

La trepanación del cráneo

Suena cruenta pero se ha utilizado durante toda la humanidad, al menos, desde hace 7000 años. Se cree que, inicialmente, era utilizada en rituales para hacer que espíritus malignos salieran del enfermo. Se relacionaba enfermedad con posesión por malos espíritus y se intentaba eliminarlos haciéndolos salir.

Pero también hay indicios de que se usaba como técnica puramente medicinal para intentar curar los fuertes dolores de cabeza, la epilepsia o los abscesos. Lo curioso es que hay evidencia de que muchos pacientes sobrevivieron a estas trepanaciones.

Los ungüentos de excrementos animales

Aunque suena fatal, es algo que se vino utilizando como tratamiento por los egipcios. En el papiro Ebers se ha descubierto que ya en el año 1500 a. C. se utilizaban excrementos de animales y humanos para curar todo tipo de enfermedades.

Y, en este caso, pasa como con las sanguijuelas. Es cierto que pueden transmitirse enfermedades como el tétanos con los excrementos. Sin embargo, alguna verdad había al usar estos ungüentos porque en ciertos estiércoles existe una microflora con capacidad antibiótica.

El mercurio para todo

El mercurio hoy en día sabemos que es contaminante y peligroso para la salud. Sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad se ha utilizado de formas diversas y curiosas. ¿Quién no ha utilizado el antiséptico llamado mercromina?

El mercurio se usaba como antiséptico, para tratar problemas cutáneos de la piel y para todo tipo de soluciones cosméticas. Y antes de que conociéramos la penicilina se utilizaba como tratamiento para la sífilis, a la cual parecía tratar en algún grado, pero los pacientes morían envenenados por el mercurio.

La insuflación de humo de tabaco por el recto

Cuando desde América se trajo el tabaco a Europa algunos médicos comenzaron a darle un uso terapéutico. La técnica consistía en insertar un aparato por el recto a fin de insuflar el humo del tabaco por todas las entrañas. De esta forma se intentaba reanimar pacientes ahogados, se utilizaba para paliar dolores de estómago y para tratar insuficiencias respiratorias.

Sin embargo, en 1811, Benjamin Brodie, un científico inglés, investigó su efecto en animales y determinó que la nicotina del tabaco se convertía en un potente veneno dentro del organismo.

La cura con aguas radiactivas

Hoy en día radiactivo es sinónimo de contaminación, toxicidad y muerte. Pero en 1900 los médicos creían que las aguas radiactivas podían curar algunas enfermedades mentales o estimular la actividad celular previniendo el envejecimiento. Incluso se trató a enfermos de malaria y diarrea con este tipo de aguas y se llegó a popularizar tanto el radio, que llegó a usarse como ingrediente en el chocolate o en pastas de dientes.

Antropofagia como tratamiento

En civilizaciones y pueblos determinados se ha utilizado el canibalismo como forma de curar algunas enfermedades. Por ejemplo, el polvo del cráneo de un fallecido para curar dolores de cabeza o la grasa corporal para curar los dolores articulares.

Son técnicas que vienen de antiguo porque los egipcios ya las practicaban, sin embargo, su auge lo tuvieron en los siglos XVI y XVII. Posteriormente, se fueron eliminando de la práctica médica habitual.

Las técnicas médicas han ido evolucionando con mayor o menor acierto a lo largo de la historia. Lo que demuestra que la medicina es una ciencia en constante avance.